LA MORT DE LLUIS XIV

la moart de lluis xiv una gran pelçicula de Albert Serra

LA MORT DE LLUIS XIV

la moart de lluis xiv una gran pelçicula de Albert SerraPelícula: “La mort de Lluís XIV”.
Director: Albert Serra.
Duración: 115 minutos.
Género: Drama histórico.
Intérpretes: Jean-Pierre Léaud, Patrick d’Assumçao, Marc Susini, Bernard Belin, Irène Silvagni.

La película nos situa en el año 1715, cuando un día volviendo a casa el Rey Luis XIV siente un fuerte dolor en la pierna. De repente se verá en la cama, impotente delante de la situación. Este es el comienzo de la agonía de uno de los reyes más poderosos rodeado de sus súbditos.

El cine de Albert Serra ha cambiado (algo) con esta última película, “La mort de Luis XIV” que se estrenó en el pasado Festival de Cannes y tuvo una muy buena recepción por parte de la crítica y el público asistente en la proyección. De la misma forma, seguro que también recibirá alguna nominación en los premios Gaudí catalanes, en los Goya españoles y en los César franceses.
A diferencia de las otras películas del director, como “Honor de cavalleria” (2006), “El Cant dels Ocells” (2008) o “Història de la meva mort” (2013), ya no utiliza un guión tan libre con improvisaciones ni unas actrices y unos actores amateurs. Esta vez opta por un guión más estructurado, aunque sigue con alguna improvisación, y también utiliza intérpretes más profesionales, del mundo del teatro. Pero sobre todo es un gran acierto la contratación del veterano actor francés Jean-Pierre Léaud para hacer el papel principal del Rey Luis XIV. Léaud retrata a la perfección la agonía de los últimos días del Rey Sol, con una actuación brillante y simbólica, a la vez que con toques misteriosos. Y es que uno de los aspectos que no ha cambiado Serra es tratar historias de míticos personajes o que ya han existido, como hizo con el Quijote, los Reyes Magos o dio su propia versión de Drácula y de Casanova. Hace una biografía de Luis XIV, pero no una biografía cualquiera. Un rey que tuvo el poder más absoluto, pero Serra representa esta figura igualándolo al resto de los mortales, sometido a la fragilidad del cuerpo y con una degradación física de la enfermedad que lo acompañará hasta la muerte. En definitiva, se representa una agonía muy cercana que incluso llega al espectador.
Esta agonía llega al espectador por diferentes razones. En primer lugar, porque se hace un tratamiento muy crudo de la muerte, aunque también se la muestra con un comportamiento banal y es que el misterio de la muerte aún no la ha resuelto nadie y es un aspecto al que la gente le tiene respecto. En segundo lugar, hay una gran importancia del fuera de campo, ya que el espectador puede intuir ciertos aspectos que pasan fuera de las imágenes propiamente cinematográficas. Por lo tanto, es una película muy observacional, y es que a Serra siempre le ha gustado hacer un cine más de situación y no narrativo. Así, podemos ver lo visible gracias al cine, pero también podemos imaginar otras acciones que pasan sin que se nos enseñen. Y, en tercer lugar, por los planes de cámara. Algunos muy largos, que dicen mucho sin haber diálogo. Son de una cierta tensión y a la vez muy observacionales. Ver durante treinta segundos el sufrimiento del protagonista no tiene precio. Pero es un padecimiento que no se enseña demasiado en primer plano y ayuda también a esto que la historia se desarrolle solo en un único espacio, en la habitación del Rey, salvo dos o tres planos.
Por otra parte, la ausencia de banda sonora provoca una situación muy intensa y desnuda a la vez, casi sin sentimientos. Solamente en dos ocasiones podemos escuchar alguna melodía. La segunda muy acertada en forma de Réquiem cuando los curas hacen tomar el cuerpo de Cristo y el vino a Luis XIV, aviso que queda poco para que muera. No nos engañemos, el título no dice ninguna mentira, relata la muerte de un rey y la agonía de sus últimos días.
Lo que más le gusta a Albert Serra es toda la cuestión de las preproducción, todos los aspectos de diseño artístico y de vestuario. Por ello, podemos ver cómo estos elementos son tratados con el máximo detalle en “La mort de Luis XIV”. El diseño de producción, el vestuario y el maquillaje son excelentes en este film.entrevista Albert Serra
Pero si hay algo que apasiona al director de Banyoles es el montaje. Allí él es Dios y puede hacer lo que quiere: mezclar una escena con otra o mezclar un diálogo con otro. Esta vez, Serra tenía la idea de hacer un montaje confuso y realmente es así, porque el espectador no sabe qué período de tiempo abarca la historia que se nos está contando. De hecho, el espectador se puede imaginar que pasa durante un mes o dos, pero el director dice que la historia que se puede ver en la película transcurre en quince días. Así, podemos afirmar que existe una percepción del tiempo inestable, pero a la vez es de lo más sensual.
En definitiva, “La mort de Luis XIV” es la mejor película que ha hecho Albert Serra hasta día de hoy. En primer lugar, para humanizar a todo un Rey que en su época era uno de los hombres más poderosos del mundo. En segundo lugar, por un diálogo muy interesante, algunos realmente entrañables, especialmente en un sentido poético, pero también con cierta ironía, que podemos ver sobre todo por parte de los médicos. Y, por último, para hacer presente una historia del pasado. Hacer una historia que tenga los mismos significados es muy complicado, y Albert Serra lo ha hecho de forma auténtica y rigurosa, poniendo al mismo nivel un personaje histórico y su intimidad.

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